-Autora:
Hinako Takanaga
-Nº
de tomos: 3
No
licenciado en España-Resumen personal-
En el último curso, Nakahara se matricula en la
misma secundaria que Kojima y les toca juntos en la misma clase. Nakahara es un
chico muy solitario, que siempre mantiene las distancias con el resto de sus
compañeros y es por ese motivo que se ha ganado la fama de antipático, por lo
que nadie se le acerca.
Kojima quiere intentar cambiar esta situación y decide hablar con él e intenta por todos los medios que el resto de sus amigos también lo haga. A pesar de los primeros intentos por acercarse a él, Nakahara sigue adoptando una actitud fría y reservada y no hace ningún tipo de esfuerzo por que la relación con el resto mejore.
Kojima quiere intentar cambiar esta situación y decide hablar con él e intenta por todos los medios que el resto de sus amigos también lo haga. A pesar de los primeros intentos por acercarse a él, Nakahara sigue adoptando una actitud fría y reservada y no hace ningún tipo de esfuerzo por que la relación con el resto mejore.
En un viaje escolar (en el que ambos están juntos
en el grupo), Nakahara desaparece y Kojima decide ir a buscarlo. Cuando lo
encuentra y están a solas, Nakahara empieza a sincerarse con él y a hablarse
sobre sus problemas personales. Es a partir de ese momento que su relación
empieza a ser más cercana y poco a poco, Nakahara se va abriendo más a él. Kojima
lo escucha y lo ayuda en todo lo que puede.
Con el tiempo, sus sentimientos empiezan a cambiar…
-Opinión personal-
No es de extrañar que Hinako Takanaga se encuentre
entre mis autoras fetiches del género. Obra que leo de esta autora, obra que me
entusiasma. Aunque sus personajes tengan un parecido más
que razonable en la mayoría de sus mangas (con un dibujo de lo más particular),
con las historias sucede totalmente lo contrario. Tiene la capacidad de crear
infinidad de ellas, totalmente diferentes entre sí. De hecho, nunca he leído
una que se asemejara a otra.
A pesar de gustarme todas sus obras, debo reconocer
que “Little butterfly” es una de mi favoritas. Es un manga sencillo y muy
dulce, pero que a la vez toca temas realmente delicados, como el maltrato, el
abandono….
Uno de los puntos a favor de este manga es el
desarrollo de la relación entre ambos protagonistas (que va surgiendo de la
manera más natural) y cómo se van dando cuenta de que se están enamorando el
uno del otro. Por un lado, tenemos a Kojima, un chico dulce, alegre y risueño,
que por su carácter jovial y extrovertido, siempre está rodeado de gente.
Nakahara, en cambio, es todo lo contrario: un chico solitario, distante y muy
reservado. El ser tan frío y antisocial, provoca en el resto, una actitud de
rechazo hacia él, por lo que siempre está solo. A pesar de ser polos opuestos,
se atraen a la perfección y sus personalidades se irán complementando poco a
poco.
La relación entre ambos no se forjará de manera
precipitada, sino que se irá cimentando poco a poco a lo largo de la serie. Ninguno
de los dos es homosexual. En un principio, su relación no es buena, pero poco a
poco y gracias a la constancia y tenacidad de Kojima por querer conocer más
sobre Nakahara y lograr que éste sea aceptado por el resto, conseguirá que su
relación se vaya estrechando poco a poco. Algo que ayudará a ello, serán los
problemas con los que tienen que ir lidiando y haciendo frente; ya que los
problemas de uno, serán también los del otro.
Nakahara es un chico que no lo ha tenido nada fácil
en la vida. Su situación familiar es muy complicada. Siempre ha sido
autosuficiente y se lo ha guardado todo para él mismo…hasta que conoce a
Kojima. No puede evitar querer sentirse protegido y mimado por otra persona y
es únicamente cuando está con él, que logra evadirse de todo y relajarse. Ser
él mismo.
Kojima, considera a Nakahara un amigo muy especial.
Pero solamente eso: un amigo. Tras conocer los verdaderos sentimientos de éste,
empieza a sentirse inseguro y muy confundido. Lo ignora y rechaza, porque sabe
que algo está cambiando en su interior y no logra entenderlo. Empezó
preocupándose por Nakahara. Poco a poco empieza a sentir cosas que nunca antes
había sentido por nadie y empiezan a aflorar unos sentimientos que ni el mismo
logra comprender.
Nakahara en cambio, se da cuenta rápidamente de sus
sentimientos. No quiere que su relación con Kojima se vea afectada, por lo que
decide darle prioridad a su amistad, ya que no quiere perderlo. Poco a poco
vamos conociendo más cosas sobre su pasado y empezaremos a entender parte de su
personalidad y por qué actúa como lo hace. Actúa de esta forma a causa de todo
lo que ha vivido y lo único que quiere, es sentir que es importante para
alguien y dejar de sufrir.
Es inevitable no empatizar con unos personajes tan
sinceros y transparentes. No solamente por sus personalidades, sino por los
hechos que les acontecen. Viven situaciones y tienen problemas realistas y
creíbles, que, por desgracia, mucha gente padece. Y es por eso por lo que
logras meterte de lleno en la historia.






































